miércoles, 29 de febrero de 2012

Joder, Eri...

... pasa de ella, tú vales más. Tus palabras aún resuenan en mi mente cada vez que miro sus estados y me doy cuenta de que nos hemos convertido en dos extrañas. Ya no me cuenta sus cosas, y las últimas que yo le conté parecieron no importarle. Al igual que no le importo lo suficiente como para nunca llegar a conocer la existencia de este blog. Todavía me pregunto por qué me afectan sus cosas, lo poco que puedo entrever de ellas, si cuando yo digo que estoy mal, cuando se ve que estoy mal, ella pasa del tema. Echo de menos la época en la que tenía a alguien con quien hablar, alguien que sabía que me escucharía enumerar mis problemas. Tay, Tani, Dan, Make, Sarah... ojala estuviérais aquí.Ojalá una zorra no me estuviera robando lo único que me queda de la epoca de más esplendor de mi vida (de la vivida hasta ahora, por lo menos).
Ojalá la única persona que conocía y entendía mis celos siguiera estando aquí como estuvo más de dos años.
Parece que no estoy hecha para conservar una amistad real más de ese tiempo.

Te has colado en mis sueños.

Ya ni siquiera me dejas descansar de pensarte por la noche. Ahora parece que también tengo que soñarte. Si te sirve de consuelo, recordaré todos y cada uno de los segundos que pasé a tu lado, metafórica o literalmente hablando. Me acuerdo perfectamente de cada risa, cada suspiro, cada caricia, beso o abrazo. Me acuerdo de la forma en que nos mirábamos. Me acuerdo de sobra de las noches que pasamos juntos, fueronlas mejores noches de mi vida. Y me entristece saber que el que lea esto pensará: SERÁ... YA NO ES VIRGEN. Como dijo Michael Jackson una vez, el acostarse con alguien no implica tener sexo, pero sí compartir cama. Y me enorgullece poder llamarte compañero de cama.
En cuanto a los sueños, no te voy a mentir, me encanta encontrarme contigo por las noches también, ver que mi subconsciente te sigue queriendo tanto como mi mente consciente, pues para él aún sigues aquí, a mi lado.
Y eso es algo que nadie más me podrá quitar, estés con quien estés, seas como seas... yo siempre te amaré. I will always love you.

Que no se apague tu sol personal.

Cada vez que te veo por los pasillos, no puedo evitar fijarme en ti. En tu forma de caminar, que tan bien me conozco, en tus ojos mirándolo todo a tu alrededor. Pero me falta algo, y me ha costado darme cuenta de qué es. Ya no sonríes. Quiero decir, no te veo sonreír por los pasillos, algo que solías hacer a menudo, supongo porque querías que yo no me despegara nunca de ti. Ahora, sin embargo, tu cara va seria, o a veces incluso triste, y yo no sé si te ha pasado algo o simplemente te has cansado de sonreír. Realmente a veces la vida tiene sus cosas que te hacen querer llorar, correr a tu habitación y descargarte lanzándote hacia la pared.
Espero que a ti no te pase lo mismo, que no dejes que se apague esa preciosa sonrisa tuya. Puede que ya no sienta nada por ti, nada más que alegría por recuerdos que compartimos, aunque fueron sentimientos que tú no correspondiste, la verdad es que verte entrar todos los martes y jueves por la puerta de la academia me daba un pequeño vuelco al corazón. Y me alegrabas la semana, y me dabas fuerzas para seguir yendo. Ahora os echo de menos, a ti, a Conor y a tu sonrisa. Supongo que tal vez es por eso por lo que he dejado la academia, por lo que ya me parecía una pérdida de tiempo ir, porque yo ya sabía todo lo que allí intentaban explicarme,salvo 4 palabras nuevas.
Más quisieras, nena. Te has ido porque te recuerda a él. A ese que estuvo una vez, pero que nunca volverá. Al que tendrás que ir a buscar algún día. Al que puede que no quiera saber nada más de ti... o  ser el padre de mis hijos.

viernes, 24 de febrero de 2012

Supongo que me están vaciando, o será la costumbre.

Nunca en mi vida había tenido un dominio tan grande sobre mí misma ayer. Me entraron ganas de llorar, por supuesto, lo que me decían era asqueroso, horrible. Pero decidí que no les dejaría ganar, que ellos no podrían conmigo. Sus palabras me resbalaban, se supone que deberían dolerme, pero de repente solo notaba un vacío en el interior de mí. Oía, pero no escuchaba, miraba, pero no veía, hablaba, pero no decía. Simplemente me defendí, esta vez a pecho descubierto, sin armadura ni escudo, pero con la fiereza del que sabe que no tiene nada que perder.
Discutí con el ahínco del que se sabe con la razón.
Fue más tarde cuando me di cuenta de lo que había hecho, de que nada me había afectado. ¿Me estaba conviertiendo en un monstruo que ni siente ni padece? ¿Me estaba convirtiendo en algo invencible pero incontrolable? ¿Llegaría a ser peligrosa algún día?
Y una voz en mi cabeza respondió: serás peligrosa, pero no para ti. Lo serás para los demás.
Fue entonces cuando mi corazón hizo una pausa para susurrar: No me importaría convertirme en un monstruo si con eso fuera más fuerte.
Ahora soy más fuerte. Pero... ¿seré un monstruo?

Tenemos obsesión con el final.

Cuando alguien muere es cuando más famoso se hace. Sus seguidores en Twitter y fans en Facebook se disparan, la gente que nunca había oído hablar de él, o que simplemente pasaba de él o de ella, ahora dice que es un dios. Que su voz era inigualable. Que era un genio. Que era una de las mejores cantantes.
Es entonces cuando entro yo y grito: "¿Estamos locos o qué? Llamasteis a Michael Jackson pedófilo, a Amy Winehouse borracha y drogadicta, a Marco Simoncellli kamikaze suicida, o no teníais idea de quién era Steve Jobs. Para vosotros esos que ahora tanto adoráis eran la escoria de la tierra, no entendíais qué hacían siendo famosos. Yo no entiendo dónde carajos se ha metido vuestra decencia."
La gente puede decirme que es que estaban equivocados, pero en un episodio de Aquí No Hay Quien Viva, donde el cura hablaba de Paloma a las mil maravillas, Emilio y su padre plasmaban bien lo que está pasand en la sociedad:
Emilio-¿Seguro que está hablando de la misma persona?
Y su padre-Cuando morimos, todos somos santos.
Yo preferiría que la gente no se hiciera más famosa al morir. Bastante tienen los pobres con estar muertos ya. Yo preferiría que disfrutaran de los fans que van a tener cuando no estén en vida, y que solo sus fans los admiren después de muertos. Que se queden ahí. Estamos obsesionados con que el final es bueno.
Baila hasta morir, cantaba Santana en The Rocky Horror Show de Glee.
Sigue bailando hasta que el mundo se acabe, anima Britney Spears en una de mis canciones favoritas.
Yo preferiría bailar hasta morir, hasta que el mundo se acabe, que la gente me viera por ello, a bailar después de muerta y después de que se acabara el mundo. Bueno, eso tendría más mérito. La gente correría. De mí, pero correría.
El caso es: parece que un famoso necesita morirse para ser genial. Me entristece pensar que muy poca gente les vemos la genialidad incluso en vida. Amy Winehouse cantaba como una negra, y era más pálida que la luna. Michael Jackson bailaba como solo podía hacerlo él, violara niños o no. A Steve Jobs apenas lo conocía, pero sabía que él creó una de las armas de nuestra sociedad: el ordenador. No voy a hablar de Simoncelli, bien mal me caía y me sigue cayendo ese tío, pero por lo menos no me alegro de su muerte.
Para eso ya están los haters.

Yo también hablo sarcasmo fluente.

Pues es el único arma que tengo para decirle a la sociedad lo que yo quiero decirle diciéndole a la sociedad lo que ella quiere oír.

Frases de Jake. En plan cachondeo.

10. “Wanna see my reservation?”
9. “Will you be the mother of my puppies?”
8. “I give a whole new meaning to ‘Animal Attraction’”
7. “Wanna play a game? You can be Little Red Riding Hood and I’ll be the Big Bad Wolf.”
6. “So…how do you feel about dogs?”
5. “You look imprintable…I mean uhh..impeccable in that outfit”
4. “Hey baby, need a mechanic for that finely tuned body?”
3. “You look cold. Want to use me as a blanket?”
2. “I can go from furry to naked in 1.3 seconds”
1. “You know what they say, right? Once you go “Black” you never go back.”

Atra du evarínya ono varda.

Simple, pero eficaz. Simple, pero concreto. Simple, pero a la vez emocionante.
Realmente podría pasarme una semana describiendo esta mágica saga, esta fantástica saga, que es la saga de Eragon. Podría tirarme una semana enumerando las sensaciones que me embargaron con cada página, contando cómo me imaginaba yo a los personaes. Cómo me imaginaba a los dragones.
Sé que suena muy friki, y a "fangirl heart", como muchos lo llaman, pero creo que es la mejor saga de libros que he leído. Sí Crepúsculo, sí Harry Potter, he dicho LA MEJOR. Odiaría mentir y decir que me habéis gustado todas igual, pues cada una me ha llegado, pero después de 6 años no sueño con Harry ni con Jacob como sigo soñando con Saphira. No me construí un mundo en que Jacob o Harry mandaran como sí lo hice para Saphira. No les hice un hermano a Jacob ni a Harry, pero sí le di una hermana a Saphira: una dragona dorada (como Glaedr, pero aún no sabía de su existencia) a la que llamé Terabithia. No, nunca he visto la película, pero me inspiró bastante.
Y mucho menos me emperré en aprender un idioma como me he emperrado con el idioma antiguo. Por eso a veces me pongo a despotricar y nadie me entiende, supongo que el idioma en el que no se pueden decir mentiras hay sitio para mis retahílas de tacos e insultos al mundo en general. Me vicio a insultar a todo el mundo. Me vicio a insultar a aquel que me puso en este y no en Alagäesia. Me vicio a insultar al que me obligó a no poder tocar, ver, escuchar, oler un dragón por mí misma. Me vicio a insultar al que decidió que yo no era lo suficientemente buena para hablar un idioma donde no quepan las mentiras ni lo suficientemente apta como para susurrar brisingr delante de una cerilla y poder quemar un bosque con la llama que se aviva.
Pero sobre todo me vicio a insultar a aquel que ha decidido ponerme en un sitio donde no hay dragones, donde son imaginarios, donde no soy reales. Donde el cielo está gobernado por máquinas, y no por bestias que escupen fuego.
Bueno, por lo menos aún me queda Los Ángeles. Pero lo cambiaría gustosa por Alagäesia. Triste aunque cierto.
Así que sin más: gracias, Christopher-vodhr. Elrun ono. Gracias por hacer llegar a mi friki corazón a los Shur'tugals. Sé ono waíse ilia. Atra du evarínya ono varda, eka atra esterní ono veldiun.
Espero que algún día nos hagas reencontrarnos a todos.

Volcanes de hielo.

Se atusa el pelo hacia la espalda, luego lo cambia hacia un lado de su cabeza. Siempre a su izquierda. Ya no lo lleva a la derecha. Se hacía coletas despacio para asegurarse un buen resultado, ahora se las hace simplemente para perder el menor tiempo posible. Ponía estados en inglés, ahora los pone en español. Usaba su sarcasmo muy de vez en cuando, ahora se podría decir que habla sarcasmo fluente. Escribía con bolis de tinta, para evitarse los esfuerzos, en el presente utiliza bolígrafos normales, para que le duela el escribir, para subrayar al segundo.
Su mirada paseaba por la estancia, no se fijaba en los detalles. Ahora puede estar horas estudiando cómo huir o destruir algo. Sonreía mucho, con una sonrisa sincera, ahora sonríe por cortesía. Se reía sincera, ahora se ríe cínica. Se dejaba las uñas en paz, ahora tortura a sus cutículas. Solía importarle lo que los demás pensaran de ella, ahora le da lo mismo. Le importa una mierda si se tiene que quedar en casa, antes sufría por cada minuto que se quedaba allí encerrada. Mira por la ventana, imaginando que escapa y no vuelve. Antes su hogar estaba con ella. Ahora vive en el futuro, disfrutando de ese hogar que pronto dejará de estar solo en su cabeza, donde estará ella.
Sus manos eran calentitas. "37 grados y medio, nena". Ahora, aunque sigue con los 37,5 grados, sus manos se han vuelto frías, glaciares de lo que un día fue un volcán. Estrellas congeladas olvidadas en el espacio. Su corazón se ha vuelto oscuro, disfruta del sufrimiento. Busca diferentes cosas que ponerse, no lleva los mismos vaqueros dos días seguidos.
Y mientras tanto, en su pecho, un colgante de un corazón. Un corazón dentro del cual un día alguien guardó su amor, su alma, su vida. Un corazón que le recuerda lo que fue, lo que pudo haber sido y lo que será. Un corazón que, en vez de darle las energías que ella le pedía, se las consume. La deja muerta, mientras espera escapar de ese presente y llegar al futuro que ella se merece. Ese futuro donde, aunque haya sufrimiento, la vida compensa las penas. Ese futuro donde su corazón, antes de luz, ahora de sombra, espera encontrarlo a él, para que vuelva a hacer de luz eterna... o, si no es eterna, por lo menos que el sol se convierta en una supernova, y al irse, al desaparecer, la destrulla a ella.
Y se aprieta el corazón de cristal. Lo mordisquea. Piensa para sus adentros :"ojalá estuvieras aquí". Y el corazón vuelve a caerse al pecho, duro, inerte. Como el que ahora le bombea la sangre por el cuerpo.

Indómita

-Cada vez que tú me decías eso, yo te decía que te equivocabas. Y sigues estando equivocada. Me enamoré de ti cuando estaba en tercero. Te quiero desde entonces. Te quiero y te deseo ahora, y probablemente te querré siempre-confesó Heath con los ojos brillantes, llenos de lágrimas-. Pero no quiero volver a verte nunca más. Amarte es demasiado doloroso, Zoey.

Indómita.

Lo miré a los ojos, sintiendo el terror de Desdémona junto con mi propia pasión, y supe por la dureza de su cuerpo que él estaba sintiendo exactamente lo mismo. Él era Otelo, estaba loco de celos y de ira; pero también era Erik, el chico que se había enamorado de mí y que se había sentido terriblemente herido al encontrarme con otro.
Tenía el rostro tan cerca del mío, que podía sentir su aliento sobre mi piel. Conocía bien su fragancia, y el hecho de que no me resultara extraña fue lo que me decidió. En lugar de apartarme de él o continuar con la improvisación, "desmayándome" en sus brazos y fingiendo que estaba muerta, lo estreché con los brazos y lo atraje hacia mí, cruzando la escasa distancia que quedaba entre los dos.
Lo besé con toda mi alma. Puse en aquel beso todo el dolor, toda la pena, la pasión y el amor que sentía por él, y él abrió la boca bajo la mía, correspondiéndome pasión por pasión, dolor por dolor y amor por amor.
Y entonces sonó la estúpida campana.

miércoles, 22 de febrero de 2012

Poema para usted.


Si miro al cielo en la noche veo tu silueta
Las estrellas forman tu cara con un hermoso destello
Miro al reloj y es un tic-tac muy lento
Quiero que pase el tiempo pero solo si estás aquí, amor
Te siento dentro y no puedo sentir tu calor
y es que estás en mi mente pero también en mi corazón,
por más que trato de amarte, ya no puedo
Lo que siento es más grande que cualquier sentimiento.
Nota: no me pertenece este poema, al igual que el anterior post, son los dos donados por una amiga.

Tu completa enamorada.


La vida junto a ti es mi sueño hecho realidad. Mis días están llenos de momentos mágicos. Contigo puedo ser todo lo que soy y todo lo que quiero ser, pues conoces todos mis secretos, virtudes y defectos ... y sigues amándome. Mujer, niña, loca, llorona, graciosa, libre, complicada ... de mil formas, pero siempre tu completa enamorada.~

domingo, 19 de febrero de 2012

No les deis oportunidades a los libros que no son reales.

Está muy extendido ese dicho de "lee las primeras diez páginas de un libro, y si no te engancha, déjalo". Veamos, ¿por dónde puedo empezar a apuñalar a semejante atrocidad? Nunca, en mi vida, he leído un libro que me haya enganchado desde las primeras diez páginas. Diez páginas no es nada, a no ser que el libro tenga once. Entonces, si no te engancha eso, es que no te va a enganchar nada.
El caso es, que diez páginas es una mera representación del libro. En diez páginas se te plantean los personajes, rara vez aparece la trama y el tema del libro en esas diez páginas, a no ser que el autor empiece con un flashback, que oye, yo ahí no me meto. Pero creo sinceramente que con diez páginas un libro no puede lucirse: bueno, ni con 20, 30, 40... El libro debe ser juzgado en su conjunto, yo lo que diría es que se leyera hasta la mitad, a la mitad es donde uno ya sabe si el libro le gustará o no. Claro que no todo el mundo tiene la misma velocidad para llegar a la mitad de un libro. No es lo mismo que la mitad de un libro esté en 60 páginas, como los de Barco de Vapor, que en las 600, como los de Ken Follet. Cada uno elige los libros por la tapa, por su título; aunque luego digan que sea una tontería juzgar a un libro por sus tapas, realmetne es lo que hacemos. ¿Por qué si no elegimos precisamente ese libro, entre los cientos, miles, o incluso cientos de imles de libros que hay en una librería? Los libros no pueden dar voces si tú no los abres. Los libros son como las flores: se decoran al máximo para garantizarse que alguna abejita curiosa se acerque a ver qué hay dentro.
Por eso, sinceramente, si no queréis leer, o que los demás lean, no leáis. Pero no digáis esa grandiosa gilipollez de que hay que leerse las primeras diez páginas para decidir sobre un libro. Si yo hubiera hecho eso, ahora mismo odiaría Crepúsculo. Me arrastré, literalmente, las primeras 70 páginas, hasta que por fin aparecía Edward. Oh, oh. Mi pasado de amante de las sanguijuelas está saliendo a la luz.
Ojalá Jake me perdone algún día.

sábado, 18 de febrero de 2012

Frases de Groucho Marx.

¿Quiere casarse conmigo? ¿Tiene usted dinero? Responda primero a la segunda pregunta.
La parte que más me gustó de la obra (de teatro) es el intermedio.
Perdone que les llame caballeros, pero es que no les conozco muy bien.
La parte contratante de la primera parte... y bla bla bla.

Californian Raspberry; mi Horrocrux.

¡Hola! Soy Erika, o Eri. Lo que prefieras. La verdad es que me gusta que me llamen por mi apodo, pero a la vez adoro mi nombre.
El caso es que me encanta el arte, y es precisamente por eso por lo que he acabado aquí: para crear cosas, buenas y no tan buenas, para dar opiniones sobre otras, o para descubrir todo lo que me queda por descubrir, tanto del mundo, como de mí misma.
Como, por ejemplo, descubrir que me gustan los tacones, y que siempre me apetece llevarlos, pero a la vez no quiero que me ardan los pies, ni tampoco desentonar cuando llevo una sudadera.
Que la actuación es parte de mí.
Que, aunque odio la palabra "ídolo", tengo varios: personas a las que me encantaría conocer algún día, y que me encantaría que me dijeran que les gusta lo que hago.
O que me encanta el cielo, el espacio en general, ver las estrellas y fotos de galaxias, o documentales del Universo, y que quiero mudarme a una gran ciudad cuyas luces seguramente ahogarán las estrellas, pero con un observatorio que la vigila desde lo alto.
Pero bueno, debería parar, y no presentarme, sino dejar que tú me descubrieras poco a poco, con cada entrada de este blog, en el que dejo cada pedacito de mi alma. Se podría decir que Californian Raspberry es mi Horrocrux... sólo que no he tenido que matar a nadie para poder crearlo.
Así que disfruta de este viaje en el que nos vamos a embarcar, tú, y yo.
Hay muchas cosas a descubrir, como, por ejemplo:
Mi sol, mi luna y mis estrellas.















La reina a la que sirvo.


















O uno de mis gifs favoritos en todo el mundo.

Sí, me encanta Lilo&Stitch.Y Harry Potter. Y Brave. Y muchas cosas más. Como ir por la vida oliendo a 17 frutas diferentes, o la vaselina de frambuesa del Mercadona, o las chapapizzas del Alimerka, o el significado de mi nombre ("La que reina por siempre, princesa honorable". J o d e r.), o decir gilipollez tras gilipollez en Twitter.
Pero eso, querido/a, lo irás descubriendo poco a poco.
O tal vez no. ¿Quién sabe?